¿Qué normas deben seguir las cortinas black out?

Las cortinas black out, así como todos los productos que se comercializan, deben respetar ciertas normas. Las tres principales en este caso son:

  1. Toxicidad: El GREENGUARD Environmental Institute,  fue fundada en 2001 con la misión de proteger la salud humana y la calidad de vida mediante la mejora de la calidad del aire y reducir la exposición a sustancias químicas. El programa de certificación de GREENGUARD ayuda a los fabricantes crear – y ayuda a identificar los compradores – productos de interiores y materiales que tienen bajas emisiones químicas, la mejora de la calidad del aire en el que los productos se utilizan. UL Environment, una unidad de negocio de UL (Underwriters Laboratories), adquirió GREENGUARD en 2011, seguir avanzando en su misión de promover la sostenibilidad global, medio ambiente, salud y seguridad.
  2. Medio ambiente: La empresa dedicada a la fabricación de black out debe estar certificada como emisora de bajos niveles de carbono y los materiales utilizados deben ser en cierto modo reciclables. Bajo esta consigna están los institutos de comprobación de la comunidad internacional Oeko-Tex® con sus análisis de sustancias tóxicas según la norma Oeko-Tex® Standard 100 desde 1992 para productos textiles saludables de todo tipo. Para las empresas de las industrias textil y de las confecciones en vista de la organización global y marcada división del trabajo de la producción textil con el catalogo de criterios Oeko-Tex® existe por primera vez una norma unificada y fundamentada científicamente para la valoración de posibles sustancias problemáticas en  productos textiles. Textiles de confianza – sinónimo mundial para una producción textil de gran responsabilidad – desde la materia prima hasta el producto terminado en los estantes de la tienda. Para la industria y el comercio a lo largo de la cadena textil y para los usuarios de productos textiles a la moda, funcionales y colores alegres.
  3. Inflamabilidad: La fabricación de la tela black out debe cumplir con la norma NFPA 701 o su equivalente europeo para certificar que el tejido fue aprobado en las pruebas de fuego y propagación la llama.